
1 Sensores de rueda |
5 Pinzas de freno |
2 Bloque E.V + Bomba y Acumulador |
6 Acelerómetro lateral |
3 Circuito Hidráulico |
7 Bomba de freno y sensor de frenada |
4 Circuito eléctrico |
8 Sensor de giro de volante |
Concepto y funcionamiento
El SBC (Sensotronic Brake Control) es un sistema de frenos electro-hidráulico donde el pedal de freno genera una señal eléctrica, en lugar de presión hidráulica.
Esta imagen eléctrica de la fuerza de frenada, llega a una centralita.
Esta centralita controla a una bomba hidráulica que genera la presión de frenada, que mediante unas electroválvulas actúa sobre las pinzas.
Se trata, por tanto, de un sistema de frenado totalmente diferente.
En los sistemas anteriores, era el conductor quien, de una manera más o menos directa, dosificaba la fuerza aplicada sobre los frenos, corregida por sistemas como el ABS, el repartidor de frenada electrónico, o el servofreno de emergencia.
En el SBC, el conductor sólo indica al sistema su intención e intensidad de frenada.
El pedal transforma esa intención en una señal eléctrica (que informan sobre la velocidad de accionamiento y presión ejercida) .
La centralita calcula con qué fuerza debe actuar sobre cada una de las ruedas, según la información de velocidad de las ruedas, giro del volante y aceleración lateral, a través del sistema hidráulico.
El objetivo por tanto, es mejorar la frenada en diversas situaciones, y disponer de algunas funcionalidades extras, tales como la regulación en caso de pérdida de adherencia (ABS Y EDS), control del reparto de frenada entre ejes ( EBD) y algunas otras funciones.
La gran ventaja de este sistema es que permite un control independiente de la fuerza de frenado de cada rueda. Este control electr ó nico sirve para frenar de una forma más estable y para adaptar futuras innovaciones de control compartido, como ya se hacen con otras partes del automóvil, como el motor o lo harán próximamente, como la dirección.
Gracias a este sistema, estas innovaciones son posibles, sencillas y relativamente baratas pueden ser desde el control de velocidad de crucero asistido por radar y videocámaras o bien, el guiado automático del coche.
El sistema Sensotronic está desarrollado conjuntamente por Bosch y Mercedes.
Simulación de una frenada en curva

La frenada en una curva es una de las maniobras más peligrosas, debido a las fuerzas que intervienen en esta maniobra.
Cuando el coche frena, el peso se carga hacia delante y se descarga de atrhttp://tienda.metallube.es/imagenes/ás.
Si esa transferencia de peso se produce en curva, aumenta considerablemente el momento de giro, debido a la fuerza centrífuga o aceleración lateral, llevando al límite la adherencia.
Esa situación puede provocar un fuerte sobreviraje aun cuando el ABS impida el bloqueo de las ruedas.
Para evitarlo, el SBC varía la fuerza de frenada entre las ruedas exteriores e interiores, de la misma forma que el repartidor lo hace entre las delanteras y las traseras (de hecho, interactúan estos dos sistemas de control), haciendo una regulación totalmente independiente de la fuerza de frenada a cada una de las ruedas.
En el gráfico se muestra esta actuación en el caso de frenada en curva.
Para ello se vale de los datos recibidos de los sensores, y aplica mayor fuerza a los frenos exteriores de la curva, para así contrarrestar el riesgo de sobreviraje.
Otras regulaciones
El Sensotronic, que es un repartidor, actúa incluso antes de que sea preciso el funcionamiento del control de estabilidad (ESP y ASR), que son correctores.
Esta función de reparto de mayor fuerza de frenado hacia las ruedas exteriores es lo que BMW llama CBC, pero en este caso sobre un sistema de frenos hidráulico.
Otras ventajas que aporta el Sensotronic, son que acorta el tiempo de respuesta del freno (BAS), dando como resultado el 3% de mejora de la distancia de frenado en 120km/h y aumenta el margen de adherencia lateral en frenada.
Gracias a poder actuar independientemente sobre cada rueda, puede seleccionar regulación la que considere idónea para cada situación.
Además, puesto que el pedal está aislado del sistema, no existen los ruidos y vibraciones que provienen de la actuación del ABS.
En frenadas suaves, da mayor fuerza al eje trasero para igualar el desgaste de neumáticos y pastillas.
También puede mantener los discos siempre secos cuando la calzada está mojada (detectándolo cuando los limpiaparabrisas funcionan) haciendo pequeñas e imperceptibles frenadas que eliminan la película de agua que se forma en la superficie del disco.
Incorpora también la función denominada Ayuda en Tráfico Lento, que se activa con el mando del control de velocidad.
El conductor puede prescindir de pisar el freno en tráfico lento, ya que al levantar el pie del pedal del acelerador, el vehículo reducirá la velocidad frenando a una tasa de deceleración constante y predeterminada hasta detenerse, o hasta que se vuelva a pisar el acelerador.
Esta función sólo es operativa a velocidades inferiores a 60 km/h y se desactiva automáticamente por encima de ese valor.
En pendientes y cuestas, la función Ayuda a la Arrancada evita que el coche se vaya hacia atrás o hacia adelante con sólo dar una pisada breve al freno, sin necesidad de mantener pisado el pedal o utilizar el freno de mano. Para arrancar, basta con pisar el acelerador.
Composición del sistema

1 Bloque E.V + Bomba y Acumulador |
5 Unidad Electrónica de Control |
2 Sensores de rueda |
6 Sensor de pedal de freno |
3 Acelerómetro Lateral |
7 Bomba de frenos |
4 Sensor de giro de volante |
8 Depósito de líquido |
El sistema prescinde de la asistencia por servofreno. En su lugar, una bomba eléctrica mantiene el líquido de frenos en un depósito entre 140 y 160 bares.
Esta presión la regula la unidad hidráulica independientemente a cada una de las ruedas a través de cuatro electroválvulas reguladoras (una por rueda).
Pese a que el pedal de freno está aislado del circuito hidráulico, el sistema simula un tacto similar al frenado convencional, para dar confianza al conductor.
El pedal de freno se une a un cilindro donde unos sensores miden los cambios de presión y los convierten en impulsos eléctricos adaptados a la presión ejercida.
En caso de que el sistema falle (por corte de energía de la batería, por ejemplo), se establece un vínculo directo entre el pedal y los frenos delanteros para poder detener el vehículo.