CAMBIO AUTOMATICO
Clasificación de las cajas de cambios
La
clasificación de las cajas de cambio en «manuales» y «automáticas»
puede resultar bastante ambigua. Mientras no existía el control
electrónico, la distinción entre automáticas y manuales servía para
describir tanto su funcionamiento como su construcción.

Una
caja manual estaba formada por pares de engranajes, que el conductor
seleccionaba (a través de varillas o cables) con una palanca «en H».
Una caja automática tenía engranajes epicicloidales, seleccionados por
un sistema hidráulico a través de embragues, en función de la velocidad
del coche, el régimen del motor y la posición del acelerador. En este
tipo de cambio automático, el conductor normalmente disponía de una
palanca para eliminar marchas, con objeto de que el cambio no engranara
las más largas en pendientes o al arrastrar un peso.
Desde
la perspectiva anterior, ahora hay cambios manuales que pueden
funcionar automáticamente y cambios automáticos que admiten un manejo
manual. Esta ambigüedad surge de considerar que, si un cambio es
automático o manual funcionalmente, también lo es estructuralmente.
Actualmente la distinción entre manual y automático es sólo funcional:
- Manual
es el cambio en el que el conductor engrana las relaciones por un
procedimiento mecánico, sin ningún otro sistema de control.
- Automático
es aquél capaz de variar las relaciones de cambio sin intervención del
conductor, aunque en alguno de sus modos de funcionamiento sea posible
que el conductor las seleccione. Es decir, el cambio automático si
puede cambiar solo, y manual si puede.

Dentro de la división funcional, cabe considerar diferentes tipos de cambio según criterios:
- Tipo de mecanismo para variar las relaciones.
- Tipo de mando para seleccionarlas.
- Tipo de conexión entre el motor y el cambio.
Referente
al número de marchas no se puede considerar criterio de clasificación.
Actualmente las manuales son de 5 o 6 normalmente; las automáticas
epicicloidales de cuatro o cinco como norma, y 6 o 7 para casos
específicos; y las de variador llegan también a 6 o7 relaciones fijas;
recordamos que éste tipo desarrolla infinitas relaciones.
Clasificación por variación de la relación de cambio
Actualmente se usan tres mecanismos para variar la relación de cambio:
- El
más extendido es el par de engranajes de todas las cajas manuales y
algunas automáticas. Lo normal es que se trate de engranajes
helicoidales, de toma constante y con sincronizadores incluso para la
marcha atrás.
- El
engranaje epicicloidal es aún común en cajas automáticas. Su principal
ventaja es la suavidad, ya que la selección de las distintas relaciones
se hace mediante frenos y embragues, no engranando piezas.
- El
cambio de variador, Actualmente hay dos clases, con correa metálica (la
que usan todos los cambios de variador) o con cadena (Multitronic de
Audi). Normalmente la mayor parte de la reducción en una caja de
variador se hace en el grupo, más que en la caja, y el tipo de conexión
no es igual en todas; el Speedgear de Fiat tiene un convertidor
hidráulico y el Multitronic un embrague multidisco. sobre todo después
de que Audi y LUK tengan un cambio así en un motor con 300 Nm de par
máximo.

Clasificación por tipos de conexión entre el motor y cambio
Actualmente hay tres tipos de conexión entre el motor y el cambio:
- Embrague monodisco seco.
- Embrague multidisco húmedo.
- Convertidor hidráulico de par.
Sistemas en desuso:
- El electromagnético que han llevado anteriormente algunos modelos con variador.
- Embragues bidisco en seco, que llevaban antes algunos coches deportivos.
- Para
cajas manuales, los hay que eliminan el pedal mediante un sistema
hidráulico con control electrónico. Este mismo sistema es el que se
utiliza normalmente en las cajas automáticas que tienen pares de
engranajes en lugar de epicicloidales.
Las
cajas automáticas con engranajes epicicloidales normalmente tienen
convertidor hidráulico de par, lo que permite alargar los desarrollos.

Clasificación por tipo de mando
Comparando
tipos de mando quizás sea la forma más compleja de catalogar una caja
de cambios, especialmente en la caja automática. Para una caja manual
sólo existe la palanca «en H», ya que los mecanismos secuenciales sólo
se usan en competición, no en coches de serie.
Para una caja automática, en cambio, hay distintas posibilidades, que resultan de combinar dos variables:
- Por una parte, si se trata de un mando analógico o secuencial.
- Por otra, si ese mando sirve para seleccionar marchas o para eliminarlas.
El término analógico se entiende aquél en el que hay una posición del mando para cada una de las relaciones de cambio.
Para
secuencial, nos referimos a aquél en el que hay una secuencia para
variar las relaciones, mover una palanca o pulsar un botón, pero no una
posición de esa palanca o ese botón distinta para cada marcha.

Con estos dos tipos de mando hay también dos tipos de funciones:
- Una
es la que llamamos "de selección", en la que el movimiento del mando
sirve para engranar marchas. En el caso de las cajas automáticas, el
mando de selección está supeditado al control electrónico, que evita la
inserción de marchas que provocarían un régimen demasiado alto o
demasiado bajo en un momento dado.
- Opuesto
al mando de selección está el "de bloqueo". Con este tipo de mando, que
es propio de la caja automática, lo que se hace es eliminar la
posibilidad de que el cambio engrane ciertas marchas. Se dice que un
cambio de cinco marchas está "bloqueado" en tercera si sólo pueden
entrar las tres primeras.
Con
la aparición de la caja que estrenó el Clase S de 1998 (y que no tiene
ningún nombre específico), Mercedes ha aumentado la confusión, ya que
tiene un mando secuencial de bloqueo. A diferencia de los mandos
secuenciales de selección, el de Mercedes sirve para eliminar marchas,
no para engranarlas.
Cambio automático con tren epicicloidal

El sistema está compuesto por 4 conjuntos principalmente:
- Un convertidor de par.
- Bomba hidráulica.
- Árbol primario.
- Árbol secundario.
- Caja de correderas.
El
convertidor de par acciona directamente la bomba de aceite que genera
la presión de trabajo necesaria para las piezas internas del cambio.
Tiene dos fases de funcionamiento:
- Una
primera en la que existe una velocidad relativa entre la bomba que
siempre es solidaria al cigüeñal y la turbina que nos transmite el par
a la transmisión. En este instante se produce una multiplicación de par
acotada entorno 2.5 a 3.5 pero no de potencia. El símil a un embrague
convencional es el momento de iniciar la marcha. El rotor gira de forma
inversa a la bomba y turbina.
- La segunda fase es la de acoplamiento, la velocidad entre los elementos del convertidor es idéntica y de igual sentido.

El conjunto primario es accionado por el convertidor y consta de dos trenes epicicloidales intercomunicados.
El conjunto secundario compuesto por un planetario complementa las relaciones y trasmite el movimiento al diferencial.


El
número de trenes epicicloidales es totalmente proporcional al número de
relaciones, siendo 2 para cambios de 3 (obsoletos) ó 4 marchas y de 3
planetarios para 5 ó 6 relaciones. De la combinación de los mismos a
través de los frenos embragues y ruedas libres conseguimos diferentes
marchas.
También
mencionar la existencia de un piñón de bloqueo de aparcamiento, donde
se enclava el trinquete de bloqueo cuando la palanca selectora se
posiciona en "P".
El cambio automático dispone de diversos embragues de tipo multidisco (normalmente) que actúan para las distintas marchas.
Los frenos son también de tipo multidiscoaccionados por un émbolo y cintas de fricción.
En combinación con los frenos obtenemos las diferentes relaciones de cambio.
Ejemplos de selección:
- Para
la 4 relación observamos que el giro del árbol de la turbina se
transmite al portasatélites 2 a través el embrague K3, estando frenado
el planetario 2. Los satélites transmiten el movimiento a la corona 2 y
ésta al portasatélites 1. Este último pasa el movimiento al piñón de
salida. Para el conjunto secundario el planeta 3 es frenado por el
freno B3 , pasando el movimiento del piñón conducido por la corona 3 a
los satélites que mueven el portasatélites 3, el cual transmite el
movimiento al diferencial.

- Para
la marcha atrás el movimiento de la turbina se transmite al planeta 2
mediante el embrague K2, mientras elportasatélites 2 es frenado por B1.
Los satélites que giran sobre el planeta 2 transmite el movimiento a la
corona 2 solidaria al portasatélites 1 y éste al piñón de salida. El
piñón conducido transmite el movimiento a través de la corona 3 a los
satélites, en este caso el planeta 3 es frenado por el B3. El
movimiento se transmite al portasatélites y de aquí al piñón de ataque.

Bomba de aceite ATF
La bomba es solidaria al eje motor mediante la carcasa del convertidor, su función es generar presión de aceite para:
- Refrigeración y lubricación de los componentes.
- Transmisión de par del motor al eje de la turbina.
- Activación y de los diferentes frenos y embragues ubicados en el interior del cambio.
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La
caja de correderas se encarga de distribuirla presión de aceite a los
diferentes frenos, embragues y bloqueo del convertidor.

Cuadro Sinóptico
El
cambio automático está gobernado por la unidad de mando, que
dependiendo de la información del conjunto de sensores (tanto propios
como compartidos) es capaz de asumir las siguientes funciones:
- Inserción de marcha.
- Control de válvulas electromagnéticas.
- Bloqueo convertidor de par.
- Bloqueo motor de arranque.
- Bloqueo palanca selectora
- Desacoplamiento en parado.
- Función de emergencia.
- Autodiagnosis
CVT (Continuosly Variable Transmisión)
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El
cambio variable continuo está basado en el principio de la transmisión
por ceñimiento, que con la ayuda de un variador es capaz de regular la
transmisión sin escalonamientos entre la relación más corta y la más
larga. Este sistema es conocido desde hace tiempo, pero siempre han
estado limitados a potencias pequeñas, debido a su dificultad de
transmitir pares elevados. |
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A
nivel dinámico es posible alcanzar un óptimo aprovechamiento energético
del combustible y un alto grado de confort en tracción.

El
cambio escalonado (tanto manual como automático) están limitados por un
número de relaciones con desmultiplicación fija, siendo siempre un
consenso entre el dinamismo de la conducción, el consumo y el confort
de marcha predeterminado durante la concepción del vehículo.
Si
observamos el par suministrado por un motor de combustión se divisa que
tiene una forma continua y no escalonada, siendo por tanto ideal una
transmisión careciente de escalones.
En
las gráficas de tracción máxima podemos observar los diferentes saltos
de marcha como influyen en la velocidad final y en pendiente máxima
superable.
En
línea discontinua tenemos la curva de máxima potencia que sólo podemos
conseguir puntualmente en cada relación, sin embargo una CVT intenta
desviarse lo menos posible de la curva óptima. Esta es la consecuencia
directa de un aprovechamiento energético más ventajoso.
Técnicamente
el concepto básico es sencillo, consiste en la acción de un variador
que modifica sin escalonamientos las relaciones de transmisión,
disponiendo siempre la relación adecuada.
El
variador consta de dos poleas biplato de garganta variable y unidas
entre si por una cadena especial que las une y trabaja en modo ceñido.
Cada conjunto de poleas consta de un plato cónico desplazable
axialmente en su árbol correspondiente; permitiendo modificar sin
escalonamientos el diámetro de ataque para la cadena y en consecuencia
la relación de transmisión, que se realiza entre correa y juego de
poleas; la presión (entorno a 60 bar) y por tanto la fuerza de apriete
debe de ser regulada con mucha precisión para evitar deslizamiento o
apriete excesivo. Las poleas trabajan inversamente proporcional para un
correcto tensado de la correa.

El
punto débil de estas transmisiones han sido las frágiles correas de
goma reforzada que no soportan grandes dosis de par, la evolución ha
migrado hacia correas metálicas, cadenas o incluso contacto directo
entre las poleas por sendos toroides con la finalidad de alargar la
vida útil de las mismas, aumentar el par soportado y reducir al máximo
el ruido.

Como
ya se ha comentado la regulación de la relación de transmisión se
realiza con una carencia absoluta de tirones y sin interrupción de la
fuerza de tracción, manteniendo así la potencia del motor al máximo
nivel y con un resultado óptimo en el poder de aceleración, tanto para
conducciones orientadas hacia la entrega de potencia o hacia la
economía de consumo.
Para
el accionamiento de cada conjunto de poleas necesitamos una presión
hidráulica generada por una bomba y una gestión electrónica de todo el
conjunto.
El mando
electrohidráulico permite dosificar con precisión los volúmenes de
aceite necesarios para el mando y un control preciso y casi instantáneo
de las poleas móviles del variador. También gracias a la gestión
electrónica podemos disponer de posiciones prefijadas que simularán el
comportamiento a una caja de cambios tradicional imponiendo una
relación previamente programada, dotando al conductor de una elección
normalmente por impulsión (tipo secuencial) que por ejemplo para
bajadas de puertos de montaña pueda especificar la cantidad de freno
motor que desea.
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La
gama de potencias soportada actualmente es entorno a los 150 Kw. y 300
Nm (200 CV y 30 kgm). Audi (de la mano de LUK) confirma que ha
convencido más del 60% de la clientela de los modelos con trasmisión
multitronic, y que están en desarrollo de nuevas versiones capaces de
llegar a los 500 Nm. Por otro lado, la casa ZF ha implantado en FORD la
primera CVT con convertidor de par hidrodinámico; con la introducción
de dos embragues multidiscos que compensa el deslizamiento relativo de
poleas y correa optimizando aún más el consumo. También la caja posee
un programa electrónico inteligente que se auto adapta a las
condiciones de circulación y al estilo de conducción del momento.
Los beneficios de las CVT no admiten réplicas:
- al
observar la gráfica comparativa destaca la reducción de consumo
(entorno a 1 L/100 Km) debida a la infinidad de relaciones posibles,
existe una adaptación perfecta de la desmultiplicación a la velocidad
del vehículo ya la demanda de potencia. Las CVT explotan al máximo el
motor en la mayoría de los casos, girando constantemente al régimen en
que consume menos.
- El confort es también un punto muy fuerte a su favor.
Otras
ventajas adicionales se las CVT es que son ligeras, compactas y de
costes reducidos. Las CVT oscilan en un sobreprecio de 2000 ? respecto
a las manuales en vehículos de gama alta.
