Un
aceite lubricante está compuesto por los siguientes
elementos:
Aceite
= Base lubricante + aditivos
Base
lubricante:
Es el componente más importante del aceite, define
su viscosidad y le da propiedades físico-químicas
importantes al aceite, como las de demulsibilidad, antidesgaste,
antiespumante, antioxidante, índice de viscosidad,
biodegradabilidad y toxicidad entre otras. Mientras los aditivos
realicen su función, la base lubricante no se deteriora
si no se contamina, pero una vez que estos se agotan, la base
lubricante se empieza a degradar, iniciándose el proceso
que se conoce como oxidación del aceite en el cual
se forman lacas, barnices y gomas ácidas, que conllevan
a que finalmente el aceite se torne ácido y sea necesario
cambiarlo.
La base lubricante puede ser derivada del petróleo,
sintética ó vegetal. La utilización de
uno u otro tipo de base lubricante depende de las condiciones
de operación del equipo o maquina.
Aditivos:
Es un componente químico que se le adiciona a la base
lubricante con el fin de mejorarle una ó más
propiedades ó de darle otras nuevas, como en el caso
de los aceites de tipo automotriz con los aditivos detergentes-dispersantes.
Los aditivos son el material de sacrificio en el aceite lubricante,
y mientras éstos no se agoten, la base lubricante no
se deteriora, pero una vez que la reserva de éstos
desaparece del aceite, la base lubricante inicia su proceso
de degradación más o menos acelerado dependiendo
de las condiciones bajo las cuales esté trabajando
el aceite en los mecanismos lubricados. El uso de los aditivos
data de la década de los años 50´s y ha
permitido alcanzar mayores frecuencias entre cambios de aceite
y la reducción del desgaste en los mecanismos lubricados
como es el caso de los aditivos antidesgaste y Extrema Presión.
Los aditivos pueden ser de diferentes tipos dependiendo de
lo que se quiera mejorar en el aceite, como los orgánico,
órgano-metálico ó metálico. Cada
uno de ellos puede mejorar ó darle nuevas propiedades
al aceite como las antidesgaste, antiespumantes, antiemulsionantes,
Extrema Presión, mejoradores del índice de viscosidad,
detergentes-dispersantes, etc.
Es
un proceso químico que se empieza a presentar en el
aceite una vez que la reserva alcalina proveniente de los
aditivos antioxidantes ó de los detergentes-dispersantes
se empieza a agotar. El proceso se acelera dependiendo de
los contaminantes presentes en el aceite; es irreversible
y conlleva finalmente a la formación de ácidos
como el ácido sulfúrico (H2SO4).
La
reacción de oxidación de un aceite mineral
es la siguiente:
1. S + O2 - Top -SO2
2. SO2 + H2O -Cu, Fe -H2SO4 |
Los
factores que inciden en la oxidación del aceite son:
- El
azufre (S): es un componente del proceso de oxidación;
proviene de la base lubricante cuando es derivada del petróleo
y del combustible cuando se trata de aceites de tipo automotriz.
- El
oxigeno (O2) del aire: es un componente del proceso de oxidación;
su presencia es inevitable y es mayor cuando el aceite se
encuentra trabajando en los mecanismos lubricados.
- La
temperatura de operación (Top): actúa como
un catalizador del proceso de oxidación; influye
más severamente en la oxidación del aceite
en la medida que su valor sea mayor de los 50°C. Se
tiene que por cada 10°C de incremento en la temperatura
de operación del aceite por encima de los 50°C,
su rata de oxidación se duplica. Así, por
ejemplo, si se tiene el caso de dos aceites minerales A
y B, que trabajan a 50°C y a 80°C respectivamente,
el aceite A se cambiaría cada año y el B cada
mes y medio para un trabajo continuo de 24 horas diarias.
Es un factor que se puede controlar minimizando al máximo
las pérdidas por fricción en los mecanismos
lubricados ó enfriando el aceite.
- El
dióxido de azufre (SO2): es el resultado de la oxidación
parcial del aceite y se presenta cuando se agota la reserva
alcalina del aceite. Su presencia en el aceite se puede
reducir dializando el aceite. Si en este estado se cuantifica
el TAN del aceite, su incremento por encima del valor original,
es de 0,2 mgr KOH/ gr.ac.us.
- El
agua (H2O): es un componente del proceso de oxidación;
puede estar presente en el aceite por condensación
de la humedad del aire presente dentro del equipo rotativo,
ó por la contaminación del aceite ya sea durante
su almacenamiento ó porque los sellos ó retenedores
del equipo rotativo están en mal estado. Es inevitable
su presencia en el aceite, pero se puede eliminar ó
minimizar al máximo mediante el drenaje periódico
ó el mantenimiento al aceite utilizando las técnicas
de la filtración (filtros coalescentes) y de la diálisis.
- Partículas
de cobre (Cu) y de hierro (Fe): actúan como catalizadores
del proceso de oxidación; estas partículas
pueden provenir del desgaste normal ó anormal de
los mecanismos lubricados, es inevitable su presencia, pero
se puede minimizar mejorando la lubricación de los
componentes ó filtrando el aceite.
- Ácido
sulfúrico (H2SO4): es el producto final cuando el
aceite se oxida y se presenta cuando la reserva alcalina
tanto de los aditivos como de la base lubricante se agota.
Una vez que el aceite alcanza esta condición, se
debe cambiar y la única manera de recuperar la base
lubricante es por destilación ó por procesos
químicos, como el de tratamiento con arcilla. Después
de la formación del SO2, hasta que se forma el H2SO4,
el incremento del TAN del aceite, por encima del valor original,
es de 0,7 mgr KOH/gr.ac.us. aproximadamente.
El
Número Ácido Total (TAN) ó Número
de Neutralización (NN) del aceite se da en mgr KOH/gr.ac.us.
y se evalúa según el método ASTM D664.
Este parámetro permite cuantificar el agotamiento del
aditivo antioxidante del aceite y el deterioro de la reserva
alcalina de la base lubricante a través del tiempo.
El TAN del aceite nuevo puede ser cero ó ligeramente
superior a este valor, debido a la tendencia ácida
de ciertos aditivos presentes en el aceite, en promedio entre
0,1 y 0,3 mgr KOH/gr.ac.us; aumenta muy poco mientras el aceite
tenga aditivos antioxidantes, ya que estos van neutralizando
el SO2 que se va formando en el aceite, transformándolo
en otros tipos de compuestos que no tienen tendencia ácida
ó ligeramente ácida como los ácidos débiles.
Este periodo de tiempo es más ó menos largo
dependiendo de las condiciones operacionales del mecanismo;
una vez que los aditivos antioxidantes se agotan, se inicia
el proceso de oxidación, propiamente dicho de la base
lubricante, el cual es bastante critico, haciendo que en poco
tiempo el TAN aumente rápidamente hasta el valor máximo
permisible, que por lo regular en la mayoría de los
aceites es de 1,0 mgr KOH/ gr.ac.us. Una vez que se alcanza
este valor, el incremento del TAN es exponencial, alcanzando
valores extremadamente altos, en cortos períodos de
tiempo, como 80-100 mgr KOH/gr.ac.us., siendo necesario cambiar
el aceite en el menor tiempo posible, antes de que ocurra
esta situación.
Es muy importante tener en cuenta, cuando se le cambia el
aceite a un equipo rotativo, que simplemente drenándoselo
no basta para garantizar que todos los productos de la oxidación
del aceite mineral son evacuados, ya que cuando el aceite
se oxida se forman productos ácidos solubles e insolubles
en el aceite, estos últimos, se adhieren a las paredes
del depósito ó carter donde se halla alojado
el aceite y sólo se pueden evacuar siempre y cuando
se lave dicho depósito de aceite. Por lo tanto siempre
que se le cambie el aceite mineral a un equipo rotativo, se
debe lavar internamente, de lo contrario el aceite nuevo que
se le aplique se contaminara con dichos productos ácidos
insolubles
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¿Son
necesarios los aditivos?
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Desde
comienzos de los años 1900 a medida que se diseñaban
nuevas máquinas para cubrir las necesidades de los
nuevos procesos industriales que involucraban altas cargas,
bajas velocidades y temperaturas extremas (principalmente
en la industria de la minería, del cemento, de la siderurgia
y del sector automotriz) se llegó a la conclusión
que las bases lubricantes derivadas del petróleo, utilizadas
hasta entonces como aceites lubricantes, no tenían
las características y propiedades suficientes para
proteger adecuadamente los mecanismos de dichas máquinas
y que era necesario por lo tanto agregarle a estas bases lubricantes
otros componentes que les mejoraran las propiedades que ya
tenían ó les dieran otras nuevas que se requerían.
Estas sustancias recibieron el nombre de aditivos, pero en
el campo teórico ya que en la práctica no se
utilizaban porque no era fácil producirlos debido a
que la industria química aún estaba experimentando
en este campo sin lograr resultados satisfactorios. Sólo
hasta 1922 se produjeron algunos aditivos de tipo anti-desgaste
y se experimento con ellos sin lograr los objetivos propuestos
de reducir el desgaste en aquellos mecanismos sometidos a
altas cargas y bajas velocidades. En 1932 se utilizaron por
primera vez los aditivos detergentes-dispersantes en los aceites
automotrices con resultados medianamente satisfactorios ya
que estos aceites a pesar de tener estos aditivos aun estaban
muy lejos de garantizar un buen nivel de limpieza en los mecanismos
lubricados, por lo que en muchos casos era necesario lavar
internamente el motor siempre que se cambiaba el aceite y
la mayoría de las veces debía incluirse en este
proceso de limpieza la bajada del carter para poderle quitar
las resinas y asfaltos acumulados en él. Solo fue hasta
después de la Segunda Guerra Mundial II cuando la industria
química logró grandes desarrollos en el campo
de los aditivos y se empezaron a producir lubricantes minerales
aditivados con buenos niveles de funcionamiento.
Debido a los nuevos diseños y operación de los
máquinas rotativas modernas ha surgido la necesidad
de formular lubricantes de óptima calidad que sean
capaces de mantener sus propiedades bajo cualquier tipo de
situación, esto ha conllevado a nuevas y costosas investigaciones
en el campo de los aditivos los cuales han permitido desarrollar
lubricantes de mejor funcionamiento tanto en lo que se refiere
a su vida de servicio como al nivel de protección que
le confieren a los mecanismos lubricados. En muchos procesos
industriales se presentan condiciones críticas como
en los casos, por citar algunos ejemplos, de los corrugadores
en las fábricas de cajas de cartón, en donde
los cilindros de secado y rodamientos se someten a elevadas
cargas, altas temperaturas y humedad; en las prensas de embutido
y troquelería en donde es necesario trabajar con láminas
de espesores cada vez mayores; en la industria textil, donde
hay rodamientos de mecanismos que giran a velocidades hasta
de 200.000 rpm. Otro aspecto muy importante a tener en cuenta
es, que la mayoría de estas máquinas rotativas
trabajan 24 horas del día durante los 365 días
del año.
En la actualidad los aditivos utilizados son de excelente
calidad y se utilizan tanto en la formulación y fabricación
de aceites minerales como en los sintéticos y vegetales.
Los
aditivos son sustancias químicas que se les añaden
a las bases lubricantes, con el fin de darle ó de mejorarle
determinadas propiedades que tenga y así obtener aceites
lubricantes con cualidades específicas. Algunas veces
se utilizan las bases lubricantes como aceites y se denominan
"aceites minerales"; en estos casos no se requiere
que el aceite posea aditivos porque las condiciones de trabajo
no lo exigen y el único factor a tener en cuenta es
la viscosidad. Donde no sea necesario utilizar un aceite aditivado
sino un aceite mineral, se debe utilizar este último
porque resulta más económico y en algunos casos
los aditivos pueden ocasionar problemas. La calidad de un
lubricante depende no solo del tipo de base lubricante y de
su proceso de refinación, sino también de la
calidad y tipo de los aditivos utilizados.
Como se mencionó anteriormente, los aditivos para aceites
lubricantes fueron utilizados por primera vez, aunque de manera
incipiente, en 1922 y desde entonces su utilización
ha venido en aumento hasta el punto que prácticamente
hoy en día, todos los tipos de aceites contienen al
menos un aditivo y un número bastante representativo
de varios tipos diferentes de ellos. El porcentaje por volumen
de aditivos utilizados en un aceite varía entre el
0,1 (aceites para transformadores) y el 30% (aceites automotores)
por volumen. Adicionalmente a los efectos beneficiosos que
producen, los aditivos pueden tener efectos colaterales perjudiciales,
especialmente si la dosis es excesiva ó si ocurren
reacciones entre ellos. Por esto, es responsabilidad del fabricante
del aceite obtener un balance exacto entre los diferentes
aditivos para que el desempeño del lubricante sea el
óptimo y asegurarse por medio de análisis de
laboratorio bajo los estándares de las normas ASTM
y pruebas de campo que la combinación de los aditivos
lograda no produce efectos colaterales indeseables; si esto
se logra, es usualmente innecesario y no recomendable que
el usuario le adicione aditivos a un aceite que se encuentra
trabajando en una máquina rotativa; cuando esto ocurre,
la reacción química que se presenta inhibe completamente
el efecto del aditivo agregado e incentiva en la mayoría
de los casos el efecto contrario, o sea, que si a un aceite
que tiene aditivo antiespumante se le agrega más aditivo
antiespumante el resultado final es que se forman grandes
volúmenes de espuma deteriorando definitivamente el
aceite.
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Características
de los aditivos
|
Las
más importantes son:
- Disminuir
la velocidad a la cual ocurren determinadas reacciones,
como por ejemplo la oxidación que resulta indeseable
en el aceite durante su período de servicio.
- Mejorar
la estabilidad de la película lubricante (ho) garantizando
que cambia menos con las variaciones en la temperatura de
operación.
- Proteger
las superficies lubricadas de la agresión de ciertos
contaminantes como el agua, ácidos, etc.
- Mejorar
las propiedades físico-químicas del aceite
ó proporcionarle otras nuevas.
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Propiedades
Físico-Químicas de los aditivos
|
En
la tabla se especifican las propiedades físico-químicas
más importantes de los aditivos.
| Propiedad |
Descripción |
| Color |
No
es de gran importancia, aunque algunas veces se cae en
el error de considerarlo un factor determinante de la
calidad de un aceite. |
| Olor |
Son
inoloros y un olor indeseable sólo se deberá
presentar como resultado del proceso de oxidación
ó de descomposición normal del aceite |
| Compatibilidad |
Deben
ser compatibles entre sí cuando sean necesarios
dos ó más aditivos en la misma base lubricante.
La compatibilidad debe perdurar hasta que el aceite llegue
al final de su vida de servicio. |
| Solubilidad |
Deben
ser solubles en la base lubricante para cualquier temperatura
de funcionamiento dentro del rango normal. Igualmente
no se deben volver insolubles ó parcialmente solubles
durante el almacenamiento del aceite. |
| Insolubilidad |
Deben
ser insolubles con el agua con el fin de que no sean "lavados"
cuando el aceite se encuentre contaminado con ella. |
| Volatilidad |
Deben
tener una baja volatilidad para que las moléculas
más livianas del aceite no se evaporen cuando el
aceite trabaje sometido a altas temperaturas y por lo
tanto sea necesario restituir volúmenes apreciables
de aceite. |
| Estabilidad |
Debe
permanecer estable durante la mezcla, almacenamiento y
uso. |
| Flexibilidad |
Sus
propiedades físicas y químicas deben ser
tales que permitan ampliar el rango de servicio y aplicación
del aceite. |
|
Aspectos
que se deben tener en cuenta con los aceites aditivados
|
- Un
aceite industrial para reductores de velocidad, compresores,
sistemas hidráulicos, etc., con un determinado paquete
de aditivos, no se debe mezclar con un equivalente en otra
marca, porque pueden presentarse incompatibilidades entre
los aditivos del uno y del otro; en casos como estos en
donde se requiera mezclarlos, es requisito indispensable
primero hacer las pruebas de compatibilidad respectivas,
las cuales están basadas principalmente en las propiedades
anti-espumante, método ASTM D892 y anti-emulsionante,
método ASTM D1401.
- En
el campo automotriz esta situación de incompatibilidad
puede ser aún más crítica, no porque
los aceites de este tipo dentro del mismo nivel de calidad
API y entre las diferentes marcas sean incompatibles, sino
porque puede presentarse la situación de que cuando
el automovilista desprevenido llega a una estación
de servicio a que le completen el nivel del aceite del motor
de su vehículo, el operario le puede adicionar uno
de un nivel de calidad API inferior ó superior al
utilizado dando lugar a posibles incompatibilidades que
pueden traer como consecuencia problemas de desgaste prematuro
en las diferentes partes del motor.
- Nunca
se le deben añadir aditivos a un aceite que se encuentra
en servicio con el fin de "mejorarle" algunas
de sus propiedades porque estos aditivos pueden ser incompatibles
con los que el aceite ya tiene dando lugar a que el aceite
resultante pierda una ó varias de sus propiedades
como la resistencia a la formación de espuma, demulsibilidad,
etc. Los aditivos únicamente se pueden mezclar con
la base lubricante, de acuerdo con la formulación
del aceite previamente establecida por el fabricante del
aceite y sólo durante su proceso de producción.
- Los
aditivos deben ser solubles en la base lubricante y el efecto
que le confieren es específico para el aceite que
se desea obtener; ó sea, que un aditivo que es efectivo
en una base lubricante puede no serlo, al menos en el mismo
grado en otra.
En
la tabla No 2 se especifican los principales aditivos que
se utilizan en los aceites.
| Tipo
de aditivo |
Descripción |
| Mejoradores
de Índice de Viscosidad (IV) |
Su
función es mejorar la relación viscosidad-temperatura
del aceite, ó sea que la viscosidad del aceite
cambie poco con las variaciones en la temperatura de operación.
Este efecto también se puede obtener mediante la
súper-refinación de la base lubricante ó
por medio de procesos de síntesis de estructuras
orgánicas específicas obteniendo los llamados
aceites sintéticos. |
| Depresores
del Punto de Fluidez |
Se
emplean en los aceites parafínicos con el fin de
poderlos utilizar a temperaturas mucho más bajas
que si se estuviera utilizando la base lubricante sola.
|
| Inhibidores
de la oxidación |
Se
utilizan para retardar la oxidación del aceite,
aun cuando se esté utilizando una base lubricante
apropiadamente refinada. |
| Inhibidores
de la corrosión |
Protegen
los metales no ferrosos, susceptibles a la corrosión
por la acción de ácidos presentes en el
aceite, los cuales pueden tener su origen en los ácidos
orgánicos generados por la oxidación del
aceite y/ó por los ácidos provenientes del
proceso en el cual está involucrado el funcionamiento
de la máquina. |
| Inhibidores
de la herrumbre |
Se
emplean para proteger las superficies ferrosas (hierro
y acero) contra la formación de óxidos,
cuando están expuestas al aire húmedo ó
al contacto con el agua. |
| Antiemulsionantes |
Se
utilizan para separar el agua del aceite cuando este contaminante
está presente en el aceite. |
| Mejoradores
del poder detergente-dispersante |
Se
utilizan para lavar los depósitos como barnices,
lacas, gomas y lodos que se forman en la cámara
de combustión en los motores Diesel y a gasolina
cuando se quema el combustible. |
| Antiespumantes
|
Unen
las burbujas de aire que se encuentran en suspensión
en el aceite, produciendo puntos débiles en ellas
lo que da lugar a que se revienten formando burbujas más
grandes, las cuales suben más rápidamente
a la superficie del aceite en el depósito liberando
de esta manera el aire. |
| Antidesgaste |
Se
utilizan para reducir la fricción sólida
y el desgaste adhesivo cuando se tienen condiciones de
película límite en el momento que un mecanismo
que va a estar sometido a condiciones de lubricación
fluida arranca ó para. |
| Extrema
Presión |
Se
utilizan en la lubricación de mecanismos que trabajan
bajo condiciones de lubricación EHL. |
Los
aditivos han permitido mejorar el nivel de desempeño
de los aceites lubricantes logrando altas frecuencias entre
cambios de aceite y reducir considerablemente el desgaste
en los mecanismos lubricados. La mayor parte de los aceites
utilizados en la actualidad contienen aditivos y los lubricantes
vegetales han mejorado algunas de sus propiedades físico-químicas
como la resistencia a la oxidación y una menor volatilidad
por la adición de aditivos a la base lubricante. Aunque
los lubricantes sintéticos contienen menos aditivos,
no obstante se les agregan, con lo cual se logra formular
lubricantes de alto rendimiento.
En
la práctica, hasta donde sea posible, no es recomendable
añadirle aditivos a un aceite que se encuentra en servicio
por las incompatibilidades que se puedan presentar; en casos
extremos cuando sea necesario hacerlo, antes de agregárselos
es necesario hacerle las pruebas de compatibilidad ya que
se puede afectar la propiedad que se desea mejorar en el aceite
dando lugar al deterioro definitivo del aceite.
|
La
nueva generación de aditivos
|
Una
nueva generación de aditivos irrumpe en el mercado
industrial y automotriz, son los denominados TRATAMIENTOS
ANTI FRICCIÓN, aunque la denominación ADITIVO
se sigue utilizando, no es correcta, ya que estos nuevos productos,
en su mayoría, NO aditivan el aceite, su función
principal es la de mejorar el comportamiento de la película
lubricante sin alterar las propiedades físicas y químicas
de los aceites.
En la década de los 80 empiezan hacer su aparición
con la finalidad de conseguir mejores rendimientos y cambios
de aceite mas prolongados.
Se pueden dividir en tres tipos.
-
Con componentes sólidos. se componen de aceite base
+ teflón, grafitos, siliconas, partículas
metálicas en suspensión, etc. (generan capas
y su uso se debe limitar a motores muy rodados)
- Con
parafinas de cloro. se componen de aceite base + parafinas
de cloro. (su uso puede dar lugar a la corrosión
y oxidación prematura de los motores)
- Con
destilados del petróleo y esteres. se componen de
destilados del petróleo + esteres. (son los mas beneficiosos
para el motor ,sus componentes son totalmente compatibles
con los lubricantes, no generan capas y no son agresivos.
En
la practica se deben de descartar productos que generen capa,
así como los clorados, ya que pueden dar lugar a fallos
estructurales en el motor.